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Los múltiples beneficios del ejercicio durante el embarazo

Hacer ejercicio durante el embarazo ya no es tabú. Históricamente las mujeres embarazadas eran consideradas vulnerables y se les aconsejaba reducir su nivel de actividad física. Sin embargo, el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) actualizó sus recomendaciones y el ejercicio durante el embarazo fue menos restrictivo.

Una investigación hecha en médicos encontró que más del 60% no estaban familiarizados con las actuales directrices de ejercicio durante el embarazo, demostrándose de manera consecuente que las mujeres disminuyen su actividad física durante el periodo de embarazo.

Para el doctor Richard Marine, nutriólogo clínico, el embarazo es un acontecimiento que cambia la vida de muchas mujeres, es un momento propicio para el cambio y la adopción de estilos de vida saludables como dejar de fumar, asumir una dieta saludable o comenzar ejercicio rutinario, más si se conocen los beneficios potenciales tanto para la salud de la madre como para el feto.

“Siempre ha existido la preocupación teórica de que el ejercicio puede tener un impacto negativo en el desarrollo del feto en términos de hemodinámica; sin embargo, múltiples estudios reportan que el flujo sanguíneo del feto no se altera significativamente por la actividad física moderada y en su lugar se demuestra un aumento en el volumen vascular total, la superficie capilar y la densidad parenquimatosa de las placentas de las mujeres que realizaron ejercicio durante todo el embarazo”, explica.

Asegura que el ejercicio durante el embarazo también contribuye a niveles de glucosa significativamente más bajos. En pruebas de tolerancia a la glucosa realizadas en las semanas 24 a 28, se demostró que mujeres diagnosticadas con diabetes gestacional que realizaron ejercicio son menos propensas a requerir insulina durante el resto de su embarazo, controlan el peso materno en el embarazo y se disminuye el riesgo de recién nacidos grandes para la edad gestacional.

En cuanto a hipertensión y preeclampsia, datos reportados indican una tendencia hacia un efecto preventivo de la actividad física sobre el desarrollo de la preeclampsia y las complicaciones hipertensivas, las cuales son menos probables en las mujeres físicamente activas antes y durante el embarazo.

Dosis óptima de actividad física

Las dosis mínima y óptima de actividad física han sido debatidas durante muchos años. Múltiples comunidades científicas suelen centrarse en los beneficios que trae para la salud el realizar 150 minutos por semana.

Este umbral suele ser utilizado con fines de vigilancia epidemiológica para separar participantes activos de no activos. Cabe destacar que recientes revisiones han demostrado que 15 minutos por día de actividad física, confieren una reducción de aproximadamente 14% del riesgo para la mortalidad por todas las causas y por cada 15 minutos adicionales con un máximo de 100 minutos al día se logra una reducción de riesgo del 4% adicional para todas las causas de mortalidad y un 1% para mortalidad por cáncer total.

Actividad física, como caminar de 30 a 60 minutos al día en la mayoría de los días de la semana, mejora rápidamente la capacidad cardiorrespiratoria y tiene efectos positivos en los factores de riesgo cardiovascular tales como hipertensión, hiperglucemia y dislipidemia.

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