Estilo de vida

Estrategias que conducen a un estilo de vida cardiosaludable

Las personas con alto riesgo deben recibir asesoramiento dietético adecuado a su condición.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Enfermedad Cardiovascular (ECV) es la primera causa de muerte en el mundo. Durante largo tiempo ha sido la mayor causa de muerte en las sociedades industrializadas, pero actualmente también ocupa el primer lugar en el mundo en desarrollo.

Las consecuencias en salud de un estilo de vida no saludable son las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT): sobrepeso, hipertensión, hiperlipidemias, diabetes y sarcopenia. 

En relacion a la salud cardiovascular un estilo de vida saludable se considera imprescindible. Llevar una alimentacion saludable y variada y hacer actividades por 30 minutos diarios.

A pesar de que estas son medidas eficaces a disposición de todos y poco costosas, no se instauran ni se promueven como se debería, en ocasiones por falta de tiempo de los profesionales, y en otras porque los propios pacientes las consideran un sacrificio y deciden seguir únicamente las estrategias preventivas basadas en fármacos.

Expertos afirman que es necesario hacer intervenciones a distintos niveles que promuevan la adopción y de hábitos más activos y saludables en toda la población. Los efectos beneficiosos de estas estrategias ya han sido confirmados en diferentes países y modelos sociosanitarios. Por tal sentido, se debe concienciar a la sociedad sobre la importancia de promover estilos de vida cardiosaludables.

Los efectos positivos para la salud se producen con cualquier incremento en la actividad física. Pequeñas cantidades de ejercicio tienen un efecto aditivo, en el lugar de trabajo se puede hacer ejercicio, por ejemplo, utilizando las escaleras en lugar del ascensor.

Recomendaciones

  • Practicar ejercicio con la familia o los amigos mejora la motivación. Es así como 30 minutos de ejercicio moderadamente intenso durante la semana reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
  • Las personas con alto riesgo deben recibir asesoramiento dietético de especialistas. Llevar una alimentación variada, ajustar el consumo calórico para evitar el sobrepeso, consumir frutas, verduras, cereales, pescados, carne magra, productos lácteos descremados es beneficioso para la salud.
  • Si la presión arterial está elevada se debe reducir la ingesta de sal. Escoger alimentos frescos o congelados no salados; evitar la sal en la mesa y al cocinar es vital. Además, muchos alimentos procesados y preparados, como el pan, son ricos en sal.
  • El cambio de mentalidad, empezando por la familia y la escuela, debe trasladarse a la población sana y laboralmente activa. Los programas de actividad física no  solo se deben crear para los atletas, -que son el 1% de la población-; sino toda la población para que tomen conciencia de su responsabilidad en favorecer medidas legislativas que permitan desarrollar y aplicar, de forma coordinada y mantenida en el tiempo, las recomendaciones establecidas por las sociedades científicas.
  • A fin de colaborar con la implementación de hábitos y estilos de  vida saludable, Nutri-med ofrece la certificación internacional para prescribir ejercicio (Exercise is medicine). En ese curso taller se capacita al médico para hacer una correcta prescripción del ejercicio que debe realizar el paciente como parte del protocolo de tratamiento de las enfermedades.
  • Además, contamos con un área de prueba funcional que consiste en realizar todas las pruebas diagnósticas necesarias para determinar el estado físico del paciente en materia de fitness. Con esta prueba se determina la composición corporal, el metabolismo basal y la condición cardiopulmonar.
  • Esta última con el objetivo de saber si la persona está apta para realizar actividad física y prevenir lesiones, y hasta la muerte en el peor de los casos.

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